SUMARIO
Última actualización el 25 febrero 2025 a las 09:40 am
La espalda nos da soporte en todo lo que hacemos, pero rara vez le prestamos atención… hasta que duele. Y si hay algo casi seguro en la vida, es que en algún momento sentirás molestias en la zona lumbar. Es un problema tan común que la mayoría de las personas lo han experimentado o lo experimentarán.
Pero, ¿alguna vez te has detenido a pensar qué lo causa realmente? Solemos culpar las malas posturas, el esfuerzo al levantar objetos pesados o incluso el ejercicio. Sin embargo, hay otros factores menos obvios que podrían estar afectando tu espalda sin que te des cuenta.
Uno de ellos es el calzado. Sí, así como lo lees. Lo que usas en tus pies puede marcar la diferencia entre una espalda alineada y libre de molestias o una que sufre con cada paso que das. ¿Te has preguntado si tus zapatos podrían estar dañando tu postura y generando tensión en tu zona lumbar?
Sigue leyendo, porque aquí te contaré cómo elegir el calzado adecuado para cuidar tu espalda y evitar esos molestos dolores.
LOS ZAPATOS Y EL DOLOR DE ESPALDA
¿Usas tacones?, ¿quizá un calzado a ras de piso o un calzado deportivo demasiado duro?, sucede que al llevar un calzado que te de un soporte inadecuado para el arco del pie, se está provocando una tensión extra que va directa a la espalda.
Hablando más específicamente, si utilizas tacones la tensión se dirige a la espalda baja, ya que lo común es que la alineación se desvié. Mientras que el usar chanclas ocasiona dolor en distintas zonas del pie, pudiendo subir hasta le tobillo y rodilla.
¿Deberías usar zapatos especializados?
Puede que los zapatos ortopédicos o especializados no sean los más estéticos, pero si el dolor de espalda se ha vuelto una molestia constante, quizá sea momento de reconsiderar tus prioridades. ¿Vale más la apariencia o el bienestar de tu cuerpo?
Estos zapatos están diseñados para proteger el pie, mejorar la alineación y corregir problemas que podrían estar afectando no solo tus pies, sino también tus rodillas, caderas y espalda. Sin embargo, hay algunas cosas que debes tener en cuenta:
- No los encontrarás en cualquier tienda, por lo que necesitarás acudir a un especialista para que te recomiende el tipo adecuado para ti.
- No son baratos, pero pueden marcar una gran diferencia en tu calidad de vida.
- Deben renovarse periódicamente, ya que con el tiempo pierden su efectividad y soporte.
Ahora bien, si prefieres evitar llegar a este punto y quieres empezar a cuidar tu espalda desde ya, hay ciertos consejos que puedes seguir para elegir un buen calzado en tu día a día.
Así que continúa leyendo ya que te dejo algunos consejos que te servirán a la hora de escoger tu calzado y mantener a raya el dolor lumbar.
CONSEJOS PARA ELEGIR EL ZAPATO CORRECTO
El calzado debe dar soporte y comodidad, no entorpecer tu caminar. Si quieres evitar problemas en la espalda, sigue estas recomendaciones al elegir tus zapatos:
- Evita suelas planas o muy delgadas, ya que no absorben el impacto al caminar.
- Si necesitas más comodidad, usa plantillas de gel para mejorar la distribución del peso y reducir la tensión en la espalda baja.
- Elige suelas suaves y flexibles, sobre todo si estarás muchas horas de pie o caminando.
- No uses zapatos demasiado ajustados ni demasiado grandes. Lo ideal es que haya medio centímetro de espacio entre tus dedos y la punta.
- Prueba siempre ambos zapatos y camina con ellos, ya que un pie suele ser ligeramente más grande que el otro.
- Compra zapatos por la tarde, cuando los pies están más hinchados, para asegurarte de que no te aprieten después de varias horas de uso.
- Usa calcetines adecuados al probarte zapatos, ya que el grosor influye en el ajuste.
- No uses siempre los mismos zapatos. Alterna entre diferentes pares para evitar un desgaste desigual en tus pies.
- Evita zapatos de punta estrecha, ya que limitan el movimiento natural del pie y pueden afectar tu postura.
- Si usas tacones, que no superen los 3 cm para evitar una carga excesiva en la espalda.
CLAVES PARA UN BUEN CALZADO
Elegir el calzado adecuado puede marcar una gran diferencia en tu bienestar. Un zapato con buena amortiguación y soporte reducirá la tensión en tu espalda, ayudándote a moverte con mayor comodidad.
- Busca una suela gruesa y flexible, que absorba el impacto al caminar.
- El calzado debe alinearse con la pisada, ofreciendo estabilidad y apoyo.
- Si un zapato te resulta incómodo desde el primer momento, no es para ti. Un buen calzado debe sentirse bien desde el inicio.
- Ajustado no es lo mismo que apretado. Asegúrate de que se adapte a tu pie sin restringir el movimiento.
Cuidar tu espalda empieza por tus pies. Invertir en el calzado correcto hará que tu zona lumbar descanse y notarás la diferencia en tu día a día.
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BIBLIOGRAFÍA
- Spine kinematics and trunk muscle activity during bipedal standing using unstable footwear
- Prolonged occupational standing: the impact of time and footwear
- Effects of high-heeled footwear on static and dynamic pelvis position and lumbar lordosis in experienced younger and middle-aged women