SUMARIO
Última actualización el 23 diciembre 2024 a las 11:56 am
Los quistes de Tarlov son formaciones que se desarrollan en la zona sacra de la columna vertebral, llenas de líquido cefalorraquídeo. Aunque la mayoría son asintomáticos y se descubren por accidente en resonancias magnéticas, en algunos casos pueden generar síntomas que afectan la calidad de vida.
El diagnóstico y tratamiento de estos quistes puede ser complejo, ya que a menudo se confunden con otras patologías, lo que retrasa su identificación. En este post, exploramos qué son, cómo se diagnostican y cuáles son las opciones de tratamiento disponibles.
¿QUÉ ES UN QUISTE DE TARLOV?
Los quistes de Tarlov, o quistes perineurales, son formaciones llenas de líquido cefalorraquídeo que se desarrollan en las membranas que rodean los nervios. Generalmente, se localizan en la región del sacro (parte baja de la columna vertebral).
Descubiertos en 1938 por el neurólogo Frédéric Tarlov, estos quistes se encuentran en un pequeño porcentaje de resonancias magnéticas, entre el 4% y el 9% de los casos. Aunque suelen ser un hallazgo incidental, en la mayoría de los casos no causan síntomas. Sin embargo, cuando se presentan, pueden generar molestias significativas en algunas personas.
CAUSAS DE LOS QUISTES DE TARLOV
Los quistes de Tarlov se forman principalmente debido a la acumulación de líquido cefalorraquídeo (LCR) en las raíces nerviosas del sacro, aunque las causas exactas no siempre son claras. A continuación, se mencionan algunas de las posibles causas o factores relacionados con su aparición:
- Congénitas: Algunas personas pueden nacer con una predisposición a desarrollar quistes de Tarlov debido a anomalías en la estructura de las raíces nerviosas o en la membrana que las rodea.
- Trauma o lesión: Un golpe o lesión en la zona lumbar o sacra puede desencadenar la formación de estos quistes al afectar las raíces nerviosas y permitir la acumulación de líquido.
- Infecciones o inflamaciones: En raros casos, infecciones o inflamaciones en la columna vertebral pueden interferir con el flujo normal del líquido cefalorraquídeo, favoreciendo la formación de quistes.
- Aumento de la presión intracraneal: Un aumento en la presión del líquido cefalorraquídeo, debido a diversas condiciones, puede contribuir a la aparición de estos quistes al forzar la expansión de las membranas que rodean los nervios.
- Factores hereditarios: Aunque no está completamente confirmado, algunos estudios sugieren que los quistes de Tarlov pueden tener un componente hereditario, ya que pueden ser más comunes en ciertas familias.
Es importante señalar que, en la mayoría de los casos, los quistes de Tarlov son asintomáticos y no requieren tratamiento. Sin embargo, cuando causan dolor o síntomas, se deben evaluar y tratar de manera adecuada.
SÍNTOMAS DE LOS QUISTES DE TARLOV
Los quistes de Tarlov sólo producen síntomas en el 1-5% de las ocasiones. El problema es que cuando producen síntomas son los mismos que puede producir una hernia discal o una estenosis de canal que son patologías más frecuentes y cuesta en ocasiones mucho tiempo llegar a un diagnóstico correcto.
Un quiste de Tarlov puede provocar:
- Dolor lumbar severo que irradia a sacro, como un quemazón que empeora al ponernos de pie, toser o hacer fuerza para ir al baño.
- Ciática
- Impotencia
- Dificultad para controlar esfínteres
DIAGNÓSTICO DEL QUISTE DE TARLOV
La existencia de un quiste de Tarlov es fácil de reconocer mediante una resonancia, el problema surge ante la dificultad de “echarle la culpa” de los síntomas al quiste, ya que la mayoría son asintomáticos…
Hay ocasiones en las que únicamente encontramos como única posibilidad diagnóstica el quiste de Tarlov, en estas ocasiones se llega al diagnóstico definitivo de una manera más rápida. Por desgracia esta no es la situación habitual ya que normalmente siempre aparece “algo” en la resonancia magnética. La mayoría de las personas incluso aquellas sin dolor tienen hernias y protusiones en la resonancia magnética.
Por desgracia los pacientes con quistes de Tarlov sintomáticos tardan mucho tiempo en ser diagnosticados y suelen visitar a muchos especialistas antes de tener un diagnóstico defenitivo.
TRATAMIENTO QUISTE TARLOV
Los quistes de Tarlov suelen ser asintomáticos, por lo que en la mayoría de los casos no requieren tratamiento. Cuando son sintomáticos, el enfoque inicial es tratar las posibles causas asociadas, como una hernia discal, ya que es más probable que sean responsables del dolor. Si el tratamiento conservador no alivia los síntomas, se considera la posibilidad de que el quiste de Tarlov sea el origen del dolor.
- Tratamiento conservador: En algunos casos, se realiza una punción guiada por radiografía para vaciar el quiste de líquido cefalorraquídeo e inyectar un corticoide o una sustancia que selle el quiste. Este tratamiento es más común para los quistes pequeños y cuando no hay ciática.
- Tratamiento quirúrgico: En casos más graves, se puede optar por la cirugía, que implica una laminectomía y la extracción del quiste para aliviar la compresión del nervio afectado. Sin embargo, la cirugía puede no ser efectiva en el 28% de los casos.
BIBLIOGRAFÍA
- Quiste de Tarlov sintomático: Un reto de diagnóstico y manejo
- Quiste de Tarlov y disfunción vesical sintomática
- Quistes de Tarlov sintomáticos. Diagnóstico y tratamiento.
- Clinical Experience of Symptomatic Sacral Perineural Cyst